La catedral de San Vito es un templo dedicado al culto católico situado en la ciudad de Praga (República Checa). Forma parte del conjunto artístico monumental del Castillo de Praga y es la mayor muestra del Arte gótico de la ciudad.
En el siglo XIV se levantó una iglesia gótica por orden de Juan de Luxemburgo, siguiendo planos de Matías de Arras, arquitecto francés. La catedral quedó inacabada. Comprendía la cabecera u terminaba a la altura de la gran torre. Fue terminada en el siglo XIX y XX, siguiendo el estilo gótico. Estas obras de finalización duraron de 1972 a 1929.
La portada, de dos airosas torres de 80 metros de altura, es del siglo XX. Tiene interesantes puertas de bronce. La torre más elevada, de unos 100 metros, es gótica y corresponde a la fachada primitiva. Está finalizada con un chapitel barroco.

La gran torre se halla al lado de la Puerta Dorada, entrada principal hasta el siglo XIX. Es de notable interés. En ella hay un bello mosaico del Juicio Final.
Entre las dependencias resaltables estás la capilla de San Wenceslao. Donde se ve una aldaba a la que se asió el Santo cuando era asesinado. Es una dependencia llena de color, con frescos góticos.
La catedral ha sido dañada reiteradas veces en el transcurso de la agitada historia del país, y sufrió un gravísimo incendio en el siglo XVI. Entre sus vidrieras destacan algunas de artistas del país, del siglo XIX. También tiene una cripta con tumbas reales.
En 1844, Václav M. Pesina pidió que se acabara la catedral, hecho que no ocurriría hasta 1839 al constituirse una Sociedad que se interesó en ello. En 1862 Josef’O Kranner empezó los trabajos restaurando el presbiterio del que eliminó gran parte de los añadidos barrocos. Con motivo del retorno a Praga de las Joyas de la Corona Checa, se reformó la Cámara de la Corona; paralelamente se terminaron las obras de la bóveda principal y de la fachada Oeste. El 28 de diciembre de 1929 se abrió al público la catedral totalmente terminada.





















































